En la hora crepuscular

Él agita su mano, me invita a pasar

Desconfío del brillo en sus pies

“Esos pies nunca han tocado el barro”

Doy media vuelta y me voy

Esto no es lo que busco, mi amor

Busco al buscador del mar sin sal

Suerte, dice, la necesitarás

¿Con quién charlaré sin prisa?

¿quién dedicará su tiempo a describir mi risa?

A tientas te buscaré

Como buscan los escépticos una fe

Doblan las campanas por aquel

Que siempre tuvo limpios sus pies

Seguiré su rastro oscuro

Por las pieles que vaya reptando por el mundo

Y convertirá mis huracanes en dulces brisas

Seguiré al barro allá donde esté

Me haré bosque y me perderé

En el barro que nazca a mis pies

Lo abrazaré en su vaivén

Me ensuciaré, miraré con desdén

A los que hablan de pureza