Released on May 1, 2017

Thumbnail

[Bedesse]

Lloviznaba sobre su tumba su voz parecía sonar bajo el césped

Salpicaban pequeñas gotas sobre los negros trajes que desde

Cerca observan aquella piedra inerte como una prueba de que

Aunque llueva, la flor marchitó, llevándose la primavera

Y aunque puedan, gritar y llorar, su grito será en vano

Hoy dan la mano en la espalda y palabras de aliento a sus hermanos

Que en su hermana no pudieron, fallaron en poder notar

El plan que hace diez meses ella tenía pensado ejecutar

¿Por qué tuvo que callar, para ser escuchada?

¿Por qué tuvo que estar sola, para ser acompañada?

¿Por qué tuvo que tenerlo todo para irse sin nada?

¿Por qué tuvo que vivir para por la muerte ser arrancada?

Y en ese mármol escrito su nombre y dos fechas exactas separadas por veintiséis años, fechas que en negro se remarcan

Marcan el lugar donde su cuerpo yace

(un que en paz descanse)

Una corona de flores a modo de punto y desenlace

Detrás de las nubes negras algunos tienen la esperanza

De que su alma esté tranquila mientras sus ojos descansan

Como pedía al escribir la nota de suicidio con su alma rota

Que se cumplió de testigo el cielo que como pruebas mando sus gotas

Pidió el vestido blanco con el que se casó y usó

Con el primer y único hombre que su desnudez conoció

El primero ya difunto, en conquistar sus labios

Cuyo nombre mas un te amo hoy está escrito en su epitafio


[Dandere]

Lo estoy intentando pero la historia se vuelve trágica

Son muchos los malos aromas en contra de mi fragancia

En farmacias adquiero ansias en tabletas de a dos

Que me recuerdan que el dolor no calma si no lo calmas vos

Y extraño el sabor del olvido y los reclamos

Añoro este otoño y tu putrefacción a mi lado

Ni la muerte ni la vida me sonríen o desprecian

No me tienen en cuenta porque conmigo se han enojado

Paso a paso, y verso a verso, hago mi camino

Por eso no hecho la culpa, ni creo en un destino

Soy el forjador de lo mío, la causa de mi frío

El culpable de que todos lo envíen a un olvido

En esta etapa, capaz es normal sentirme muerto

Creí observar mejor con la venda y siendo un tuerto

Intenté lamar tu atención en este reino de sordos

Pero mudo echando gritos me dí cuenta de mis desaciertos. Oasis en el desierto, frase conmemorativa

Anillo de bodas encajonado, manos de suicida

Que dicha la mía, miradas frías sin saber que sucedía, comentaristas de historias que no conocían

Que ironia escribirte, mi primer poesía después de esto

Ser egocéntrico espero no sea un contagio

Leí tu carta, te escudaste con mentiras

Y hoy lloro escribiendo libertad en tu epitafio


[Bertto]

Lágrimas caen y aún así, no puedo entender

Poque llora pero por dentro ríe esa mujer

Al lado de ese hombre de rostro enojado

Como si el tarado acabara de perder

Todos hipócritas actuando bien el papel

Como si en verdad les doliera que se haya muerto el

Cuando más de uno se lo imagina al desgraciado

Todo carbonizado, viéndolo arder

Era el señor de las apuestas, acostumbrado a perder

Por culpa de su mala suerte a muha gente debió deber

Siempre llegaba tarde a casa se quedaba a beber

Sin entender lo que pasa, golpe en la cara…

Lo ha vuelto a hacer

Sin amenazas ni mucha tardanza

El golpea en la panza otra vez a su mujer

Esa mujer que juró que el nunca le levantó una mano

Esa mujer que por medio de engaños el robó a su hermano

En contra mano venía a mí, por suerte logré esquivarlo

Lo triste es que el borracho quedó estrellado contra un árbol. Veo su lápida de mármol y el perdiéndose en el pozo

Y en su epitafio se leía: excelente amigo hermano y esposo


[Coro]

Que el alma se pierda en la oscuridad no es nada nuevo aunque seamos una mierda después de muertos somos todos buenos. Aunque la vida sea de la muerte un simple presagio los labios nuestros mueren para dar paso a un epitafio