Rapalapar, 2010
[Nadie]
Sean cordialmente bienvenidos a este planeta azul.
Te sientes débil y vulnerable como una hormiga en medio de un juego de pool.
Me estoy enojando como el toro de los Chicago Bulls;
se pasa rimando con energía medida en gigajoules.
Los de mi bando representan bien la zona poniente-sur;
otros, pintando, cada raya los relaja como playas de Cancún,
aún buscando algún estilo que salga de lo común,
limpiando sapos igual quе cuando un yogur.
Destaco, me rapo y voh pensái quе es por glamour.
Mi rap dio un tour por Singapur, como clases de surf;
por eso hoy día fluye así: ¡A full!,
en micrófonos Sennheiser o en micrófonos Shure (cualquiera).
Jóvenes de hoy viajan por el mundo bajo el amparo de poetas muertos;
por eso, en cada rima acierto.
Soy un loco despierto y con pies en el suelo;
a vos no se te entiende nada,
como la voz que anuncia los vuelos en el aeropuerto.
Síguelo, lo querís pa ti, pídelo.
Salí a la calle, vecinos gritaron: “??”.
No tengan piedad con este desgraciado, que él no la tuvo;
relaciones sexuales mentales con quinceañeras mantuvo.
Jornadas maratónicas de clavar sílabas tónicas
en oídos que en mi block son vaginas simbólicas.
Mi flow es un don sin clon;
fantasmagóricas crónicas son como un vodka con tónica (amargo).
[Fatality Jacque]
Alegría: mi paz no vive de aquello, sacia.
Sin importar el día, no me entran balas, con voh zorra arpía.
Vamos: yo improviso el día a día,
sin importar la CIA; mi cabeza nunca se enfría.
De nada, porque nada suena en la jauría mental
que produce el estilo y su melodía bucal,
porque suena así y es pura cosa mía.
Amor, yo no vivo en tu burbuja de fantasía.
Alegría, concepto intelectual de pleitesía,
causado por un perkin a modo de cortesía.
En el Olimpo pasa el día, mientras Kronos hace su pega;
mi corazón se enfría.
Cuál baltiloca en el último sorbo del envase: fía,
fría y lía… ¿a quién? ¡Ah!
Rapalapar, la crew sin cría, va por el mar;
en la salida siempre chaucha, como si fuera un espía.
La idea no es ser un pedazo influenciable de carne,
menos una arpía.
Boom a tu monarquía,
aristocracia, por el mazo te paso, y gracias.
Yo, por mi parte, ya sé quién soy.
A dónde voy a parar en el dos-doce,
esperando la ola de gracia bajo el sol,
a lo Black Sabbath.
En el dos-doce, esperando la ola bajo el sol,
a lo Black Sabbath.
No somos monarquía, no tenemos sangre azul.
Fuego a la policía, como en The Wall quema la school;
haciendo rap todos los días, ¡A full!,
saltando muros hacia casas vacías,
como si practicara el parkour.